
La bebida dulce y cremosa que muchos adoran desde niños. Una tradición cubana clásica.
Pon la leche condensada en el fondo de un vaso grande o jarra.
Vierte la Malta fría poco a poco.
Agrega hielo (puedes triturarlo si quieres textura de malteada).
Revuelve muy bien con cuchara larga hasta que se integre y quede cremosa.
¡Sirve inmediatamente bien fría!
💡 Tip: Si prefieres más cremosa, licúa todo junto con el hielo.